Reto 2. Fase 2: Kit de campo.
La etnografía es una metodología de investigación dentro de la rama de la antropología, fundamentado por la participación y observación en el contexto de estudio, con el objetivo de comprender prácticas sociales, significados culturales y formas de vida de una comunidad en concreto (Guber, 2001). A diferencia de otros métodos, no se limita a recoger datos, sino que procura entender al sujeto a partir de su vida cotidiana.
En este sentido, tal como se muestra en el recurso El camino zen de la etnografía, el trabajo de campo no consiste en aplicar técnicas estrictas, sino en aprender a observar, escuchar y siempre adaptándose al contexto, donde la experiencia y la relación con las personas son fundamentales.
Para aproximarme a la comunidad de APASA, he diseñado un kit de campo adaptado a sus características y a mis intereses como diseñadora:
En primer lugar, utilizaré la observación participante, que me permitirá estar presente en las actividades del centro y analizar cómo las personas interactúan con los objetos, los espacios y entre ellas. No se trata solo de ver qué hacen, sino de entender cómo lo hacen y qué significado tiene para ellas.
En segundo lugar, emplearé un diario de campo, donde registraré situaciones, gestos, conversaciones, con quien lo hacen más, con quién menos, si son reservados, si són sociales, cómo se sienten al venir una persona desconocida como puede ser yo y diversas reflexiones personales. Esta herramienta me ayudará a desarrollar una mirada reflexiva y a “descotidianizar” lo observado, tal como propone Guber (2017), identificando aspectos que podrían pasar desapercibidos en una primera mirada.

También incluiré entrevistas informales, especialmente con educadores y profesionales del centro, y, en la medida de lo posible, con usuarios y familiares, adaptando siempre el lenguaje y el formato. Estas conversaciones permitirán acceder a los significados que las propias personas atribuyen a sus prácticas y a los objetos que utilizan.
En este punto, me interesa especialmente conocer aspectos muy cotidianos pero significativos, como por ejemplo cómo llegan las personas al centro: si lo hacen a pie, en transporte escolar, en bicicleta o acompañadas por sus familias. Estas pequeñas prácticas pueden aportar información relevante sobre su grado de autonomía, sus rutinas diarias y la relación con su entorno. Del mismo modo, me gustaría conversar con los docentes y profesionales del centro para conocer su punto de vista sobre el acompañamiento que realizan, las dinámicas de aprendizaje y la relación que establecen con los usuarios.
Esta aproximación también está atravesada por mi experiencia personal, ya que mi hermano forma parte de este colectivo. Por ello, además de observar, me interesa comprender si el entorno del centro favorece el bienestar de las personas, si se sienten cómodas y si realmente las actividades que se desarrollan contribuyen a su aprendizaje y desarrollo personal.
El registro visual (fotografías o dibujos) será otra herramienta importante para documentar espacios, objetos y dinámicas. En este caso, será imprescindible contar con el consentimiento previo y respetar la privacidad de las personas.
Además, desarrollaré mapas de experiencia, que me permitirán analizar los recorridos cotidianos dentro del centro: qué hacen, en qué espacios, a que horas, con qué objetos y en qué momentos. Esta herramienta resulta especialmente útil desde el diseño, ya que ayuda a visualizar patrones, necesidades y posibles puntos de mejora.
Por último, prestaré atención a las conversaciones espontáneas, ya que muchas veces es en estos momentos informales donde emergen aspectos clave de la vida cotidiana que no aparecen en contextos más estructurados.
Este kit se inspira también en proyectos como En torno a la silla (2017), donde se analiza la relación entre las personas y los objetos más allá de su función, explorando sus dimensiones culturales, simbólicas y sociales. Siguiendo este enfoque, el objetivo no es solo observar el uso de los objetos, sino entender cómo estos participan en la construcción de la vida cotidiana.
De este modo, el diseño deja de entenderse como una actividad centrada únicamente en la función y pasa a concebirse como un proceso abierto, donde los objetos adquieren sentido en relación con las personas que los utilizan. Tal como se ha trabajado en la asignatura, no se trata de diseñar para la comunidad, sino de empezar a pensar cómo diseñar con ella, incorporando su experiencia, su contexto y su diversidad.

Webgrafía:
Guber, R. (2001). La etnografía: Método, campo y reflexividad. Paidós. https://antroporecursos.files.wordpress.com/2009/03/guber-r-2001-la-etnografia.pdf
El camino zen de la etnografía. (s. f.). Recurso audiovisual.
En torno a la silla. (2017). En torno a la silla. https://entornoalasilla.wordpress.com/
Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.
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